El secretario federal de Transporte, Energía y Medio Ambiente de Izquierda Unida, Adolfo Barrena, ha manifestado hoy el “completo apoyo” de esta formación a “las movilizaciones de las y los trabajadores de Renfe, Adif y Feve”, en relación con la huelga realizada en contra de la liberalización del sector y el cierre de líneas con pocos viajeros ideada por el Gobierno del PP.
Para Barrena, la aplicación del Real Decreto-ley 22/2012, que prevé la liberalización del tráfico nacional de viajeros a partir de julio de 2013 es la “estacada mortal” al ferrocarril convencional. “Es evidente –señala- que si se aplican sólo criterios economicistas a los servicios públicos el resultado puede ser el cierre. Al someterlos al mercado se olvida la componente social que tiene la prestación pública de un servicio de vertebración del territorio como es el ferrocarril convencional”.
Advierte con especial vehemencia que la privatización de la compañía tendrá “graves repercusiones en el empleo y derivará en un número muy importante de despidos por mucho que el Gobierno trate de ocultarlo ahora”.
El dirigente federal y diputado autonómico aragonés asegura que “hay algunas zonas como en Aragón donde esta privatización tendrá efectos especialmente graves. Supondrá un recorte del servicio público ferroviario y hará imposible la puesta en marcha de servicios de proximidad demandados por la sociedad y por las mismas Cortes de Aragón, como la red de cercanías del área metropolitana de Zaragoza”.
“El paso de Renfe a manos privadas –denuncia- dificultará y hará inviable la mejora y consolidación de las líneas de cercanías existentes en todo el Estado y abocará a las de media distancia regionales a la desaparición”.
Por todo ello, Barrena mantiene que desde IU se seguirán respaldando “todas las movilizaciones convocadas en defensa del empleo y para preservar el carácter público y las condiciones de calidad y seguridad del ferrocarril en España”.
“Exigimos la consolidación de un sistema ferroviario público y social que vertebre el territorio, tenga suficiente inversión pública, una adecuada planificación de servicios y frecuencias y un plan comercial que ponga en valor la rentabilidad social y ambiental de todas y cada una de las líneas de ferrocarril normal”, añade.
(Foto de la galería flickr de Popicinio_01)