Madrid, 07 de febrero de 2009
El máximo órgano de dirección de IU aprueba también el Informe Político del coordinador general centrado en la respuesta a la crisis económica por 106 votos a favor, ninguno en contra y 11 abstenciones
El Consejo Político Federal de Izquierda Unida aprobó hoy sábado proponer a petición de la Comisión Ejecutiva al actual eurodiputado, Willy Meyer, para que repita como cabeza de lista de cara a las Elecciones Europeas del próximo mes de junio. El máximo órgano de dirección de IU aprobó, a su vez, el procedimiento para explorar alianzas para estos comicios a través de conversaciones que se producirán en los próximos días con otras formaciones progresistas, empezando con ICV e Izquierda Republicana, con quienes ya se concurrió de forma conjunta en 2004.
Los pasos a dar por IU de cara a esta importante consulta electoral –recogidos en el documento ‘Las Elecciones Europeas: una oportunidad para una propuesta de izquierda alternativa’, defendido por el secretario de Organización, Miguel Reneses- fueron aprobados por 74 votos a favor, 13 en contra y 35 abstenciones. De acuerdo a su contenido, conforme a los Estatutos, IU se da un plazo de 15 días “por si algunos compañeros y compañeras estimasen oportuno presentar otro candidato o candidata al objeto de realizar unas primarias”.
Será la Presidencia Ejecutiva Federal la que constate la candidatura o candidaturas presentadas en una próxima reunión el 21 de febrero, y será ahí donde se tomará la decisión definitiva en cuanto al cabeza de lista o al procedimiento definitivo para elegirlo.
En cuanto a las conversaciones con otras fuerzas para buscar acuerdos, el procedimiento aprobado recoge la creación de una Comisión Negociadora que será la que mantenga encuentros con ICV, Izquierda Republicana -ya se iniciaron los primeros contactos hace unos días-, la Confederación de Los Verdes o formaciones anticapitalistas. Eso sí, será fundamental para estos pactos constatar que las líneas programáticas sean comunes y compartidas, entre otros puntos. La Comisión estará integrada por Enrique Santiago, Rosa Aguilar, Miguel Reneses, Ángel Pérez, Ramón Luque y el propio Meyer.
Sobre este tema, el coordinador general, Cayo Lara, planteó que lo importante no son los nombres, sino elaborar una “buena y clara propuesta programática para Europa, que puede ser defendida perfectamente por Willy Meyer, al igual que por otros compañeros. Pero no creo que sea bueno entrar en un debate de ese tipo en estos momentos. Al final sería un debate sobre nombres y algunos lo podrían interpretar más en clave de falta de entendimiento que de una demostración de democracia. Nos deben preocupar más el programa y las propuestas a los ciudadanos”.
El procedimiento abierto incluye también que las federaciones de IU, durante esos mismos 15 días, envíen propuestas de nombres a la Presidencia Federal para elaborar la propuesta de candidatura definitiva. Ésta debe pasar la aprobación de un Consejo Político posterior. El objetivo es conformar una “lista electoral plural y de máxima integración en lo interno, así como garantizar la paridad de género de la propuesta de IU”.
Durante su intervención ante el Consejo, Willy Meyer, responsable también del Área Internacional de IU, defendió la respuesta de esta organización ante la gravedad de la crisis económica a nivel nacional e internacional. Al tiempo que avisaba que esta formación “no tiene intención de arrimar el hombro del lado de los que han provocado la crisis”, detalló que “nuestras propuestas van al corazón de las personas. Tenemos una agenda que nos permite entrar con mucha fuerza si somos capaces de acompasar la movilización y la alternativa”.
La respuesta a la crisis y las alternativas que propone IU fueron el otro tema central del Consejo. Así, en el Informe Político presentado por Cayo Lara al comienzo del mismo se incluía el Plan Económico Alternativo de esta formación, titulado ‘Contra la crisis, crear empleo’. En él se concretan una amplia batería de propuestas realistas para frenar la destrucción de puestos de trabajo y para activar la creación de más de 1 millón de nuevos empleos.
Este Informe del coordinador general fue aprobado por 106 votos a favor, ninguno en contra y 11 abstenciones. Lara destacó que “estamos en movilización permanente y se puede decir que a finales de marzo se podría concretar una gran movilización en Madrid”.
Para el máximo dirigente de Izquierda Unida, la movilización “es el único camino para conseguir que haya un cambio en la política económica que mejore la situación. Debe haber un cambio en la política o un cambio de Gobierno”.
El Informe Político presentado por Cayo Lara iba encabezado por una cita de ‘El Capital’ (1867), de Karl Marx, donde se asegura que: “Los propietarios del capital estimularán a la clase trabajadora para que compre más y más bienes, casas, tecnología cara, empujándoles a contraer deudas más y más caras hasta que la deuda se haga insoportable. La deuda impagada llevará a la bancarrota de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados”. Lara la calificó como “clarividente”.
“La calle y la movilización nos están esperando”, subrayó el coordinador general de IU, para quien los antecedentes de la gravedad de la actual crisis se pueden encontrar en un modelo de crecimiento cimentado en la construcción especulativa, con cerca de 800.000 viviendas iniciadas al año, además de en la privatización generalizada de empresas, el permitir tasas de temporalidad superiores al 31 por ciento, en la débil protección social y en que los beneficios de las empresas hayan triplicado los salarios.
Cayo Lara denunció que el dinero público destinado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a la Banca “sigue sin llegar ni a las familias ni a las Pymes. El Gobierno se ha puesto de rodillas ante la Banca y esto debe cambiar”.
El responsable de Economía y Trabajo de IU, José Antonio García Rubio, fue el encargado de presentar el Plan Alternativo a los miembros del Consejo Político. La medida tiene un coste próximo a los 62.000 millones de euros en tres años y, en ese tiempo, busca situar la tasa de paro en cerca del 8,5%, es decir, en los niveles de enero de 2008, la mitad de desempleados que tiene previsto el Gobierno.