Madrid, 18 de febrero de 2009
Intervención íntegra de Gaspar Llamazares en la Sesión de Control al Gobierno de hoy en el Congreso de los Diputados
Me alegro, señor presidente, de que reconozca al señor Fernández Ordóñez. No es un extraño neoconservador. Lo ha nombrado usted gobernador del Banco de España y, además, lo peor de todo es que no está solo. En los últimos días el señor Almunia ha venido a apoyarle en las propuestas de abaratamiento del despido, el señor Solbes le comprende y usted parece que lo explica.
En todo caso, ustedes son los responsables de la agitación de la patronal en estos momentos en torno al despido libre, vinculando los acuerdos al despido libre y a expedientes de regulación de empleo a la carta. Pero, además, usted dijo que este debate era una señal de salud democrática y no es verdad, señor presidente. Porque el debate entre las instituciones económicas del Estado -de las cuales usted es responsable- se traduce en descoordinación, desorientación y marasmo en una situación de crisis económica. Además, ustedes no pueden ser la oposición y el Gobierno; no pueden amenazar con la derecha y pasar la mano con la izquierda; no pueden ser los sindicatos y la patronal al mismo tiempo. Eso no es saludable desde el punto de vista democrático; eso es totalizador. En ese sentido, considero que no es saludable ese tipo de declaraciones. Lo que ustedes deberían hacer no es solamente aclararse, sino buscar el acuerdo y la concertación.
Izquierda Unida les ha hecho una serie de propuestas y los sindicatos también les han hecho propuestas para, por una parte, proteger más a los trabajadores -hay un millón de desempleados sin protección social-; para acabar con los ERE arbitrarios, que en estos momentos están suponiendo el despido libre; para que llegue la financiación a las empresas y a los ciudadanos; para cambiar el modelo de desarrollo; para todo eso necesitamos un Gobierno que gobierne, un Gobierno que se aclare y un Gobierno que, gobernando y aclarándose, sea capaz de concertar -concertación social que está pendiente- y sea capaz de negociar y de acordar.
Ustedes no son un club de debate, señor presidente, ni son animadores socioculturales. Deje eso para otros. Nosotros en esta Cámara tenemos que debatir y ustedes tienen que gobernar.